El Museo Moderno de Estocolmo ha reconocido que su información sobre una obra de arte con elementos antisemitas fue insuficiente. La institución admite no haber sido lo suficientemente clara al presentar la pieza y sus implicaciones. Como respuesta a las críticas recibidas, el museo modificará el texto explicativo de la exposición y añadirá carteles adicionales para proporcionar un contexto más completo. Fredrik Liew, jefe del departamento de Exposiciones y Colecciones, comunicó al diario Dagens Nyheter que el museo no cumplió con sus estándares de rigor en este caso. La medida busca abordar las preocupaciones planteadas y ofrecer una mejor comprensión de la obra al público. El museo busca así demostrar su compromiso con la transparencia y la sensibilidad ante temas delicados.