Munster tuvo una actuación decepcionante en la segunda mitad del partido en Belfast, permitiendo que Ulster igualara el marcador en un final dramático. A pesar de tomar una ventaja inicial de 21 puntos, el equipo visitante no logró sumar ningún punto después del descanso. Este colapso permitió a Ulster aprovechar la oportunidad y luchar por el empate. La falta de ofensiva de Munster en la segunda mitad fue clave para el resultado final. El partido en Belfast terminó en un empate, dejando a Munster con un sabor amargo tras su incapacidad de mantener la ventaja. La actuación de Ulster demostró su resiliencia y capacidad para recuperarse de una desventaja significativa.