Un fallo durante el despegue de un avión Boeing en el aeropuerto de Múnich pudo haber resultado en una catástrofe, según el experto en aviación alemán Heinrich Großbongardt. El incidente generó preocupación y debate, especialmente por la decisión de liberar miles de litros de queroseno antes de un aterrizaje de emergencia. Esta maniobra, conocida como descarga de combustible, se realiza para reducir el peso de la aeronave y aumentar la seguridad durante el aterrizaje forzoso. No obstante, la descarga de combustible también conlleva riesgos y ha suscitado interrogantes sobre el protocolo seguido. Las autoridades competentes están investigando las causas del fallo en el despegue y la justificación de la descarga de combustible para determinar si se siguieron todos los procedimientos de seguridad adecuados. El aeropuerto de Múnich evitó por poco un incidente de gran magnitud gracias a la pericia de la tripulación y los controladores aéreos.