Un equipo internacional de investigadores, que incluyó a expertos checos, ha modificado la comprensión sobre el funcionamiento de los volcanes de lodo. El estudio se centró en el volcán Lokbatan, ubicado en Azerbaiyán, uno de los más grandes del mundo. Los resultados indican que los flujos de lodo de varios kilómetros no se originan en una sola erupción masiva, como se creía anteriormente. En su lugar, la masa de lodo puede desplazarse lentamente por el paisaje durante muchos años. Este comportamiento es similar al movimiento de un glaciar. De este modo, cada nueva erupción actúa como un detonante que reactiva el movimiento de las secciones más antiguas del cuerpo de lodo. El hallazgo redefine la dinámica de estos fenómenos geológicos.
