Un manuscrito recientemente descubierto en París contiene ejercicios de composición escritos por Wolfgang Amadeus Mozart en 1778. El documento consiste en piezas creadas para una arpista francesa, cuya habilidad musical parece haber sido limitada. El hallazgo, inicialmente considerado modesto, ha revelado una faceta poco conocida del compositor: su labor como profesor y su adaptación a las capacidades de sus alumnos. Los ejercicios ofrecen una visión única del proceso creativo de Mozart y su enfoque pedagógico. Expertos confirman la autenticidad del manuscrito, destacando su importancia para comprender mejor el contexto musical de la época. El descubrimiento arroja luz sobre las relaciones de Mozart con la aristocracia francesa durante su estancia en la capital gala. Se espera que el manuscrito sea objeto de estudio y análisis por musicólogos de todo el mundo.