Los disturbios en Tete, Mozambique, desencadenados por un operativo de fiscalización de mototaxis, han dejado al menos dos muertos y una herida de bala. Ndinha Arroz, la sobreviviente, relató haber sido alcanzada mientras huía del caos en el mercado donde vendía bebidas. A pesar de estar clínicamente estable, Arroz expresa preocupación por el futuro económico de sus hijos, ya que dependía de su trabajo para mantenerlos. Entre los fallecidos se encuentra Judesse, una joven madre de cinco años que trabajaba como vendedora. La familia de Judesse enfrenta dificultades para trasladar su cuerpo a su ciudad natal para el entierro y denuncia la falta de apoyo por parte de las autoridades. La situación ha sumido a las familias afectadas en un profundo dolor y preocupación. Las autoridades no han emitido declaraciones oficiales sobre el incidente.