Murray Jones, reconocido montañista y colaborador en la construcción de la presa Clyde, falleció dejando una donación política de 220.000 dólares en su testamento. Jones, figura clave en la historia del alpinismo europeo, fue descrito por algunos como un escalador superior a Sir Edmund Hillary. La donación fue destinada al Partido Nacional de Nueva Zelanda, generando debate sobre la influencia del fallecido en la política actual. Jones participó en expediciones pioneras en los Alpes y el Himalaya, estableciendo estándares en la escalada de altura. Su contribución a la ingeniería civil, con su trabajo en la presa Clyde, también fue significativa. El legado de Jones se extiende tanto al ámbito deportivo como al de la construcción, dejando una huella imborrable en Nueva Zelanda. Su testamento revela un interés activo en la dirección política del país.