Tiffany Meek enfrenta un juicio por el asesinato de su hijo, Jayden-Lee. Un sargento de policía declaró en el juicio que Meek demostró una notable calma durante la intensa búsqueda del niño desaparecido. Este comportamiento inusual ha generado dudas sobre el conocimiento que Meek podría tener sobre el destino de su hijo. El testimonio sugiere una falta de pánico o angustia esperable en una madre en una situación similar. La fiscalía busca establecer si esta actitud refleja una posible culpabilidad. El juicio continúa con la presentación de más pruebas y testimonios. La defensa aún no ha presentado su versión de los hechos.