Jocelyn Paniagua, de 28 años, fue víctima de un disparo en la cabeza inmediatamente después de asistir a una presentación artística de su hija en el Museo de los Niños de Costa Rica. Según declaraciones de su tío, Paniagua se dedicaba a la venta ambulante de churros y empanadas para sostener a su bebé. La joven había expresado previamente a su familia haber recibido amenazas, aunque no se detallaron las circunstancias ni los posibles autores. Las autoridades investigan el incidente como un posible caso de feminicidio. El hecho ocurrió en un contexto de actividad familiar y artística, generando conmoción en la comunidad. Se busca esclarecer los motivos del ataque y llevar a los responsables ante la justicia. La víctima luchaba económicamente para proveer para su hija.