Una madre en Finlandia recibió una llamada alarmante de la unidad de delitos sexuales de la policía mientras estaba en el trabajo. La llamada revelaba sospechas de delitos ocurridos en otoño de 2024, relacionados con su hijo de 10 años. El niño había guardado un secreto durante año y medio, relacionado con un caso previo de acoso escolar que parecía haber remitido. La llamada policial reabrió las heridas del niño, trayendo de vuelta recuerdos dolorosos. La madre relata que la llamada, recibida en marzo de este año, reveló la difusión de imágenes íntimas del menor en internet. Las autoridades finlandesas están investigando el caso como un posible delito sexual. La situación ha causado gran angustia a la familia.