Un tribunal sueco ha dictado una condena de cadena perpetua contra uno de cinco individuos responsables de una explosión en Tumba el año pasado. La explosión, causada por una granada de mano, ocurrió en el dormitorio de una mujer, provocando la amputación de sus piernas. Su hijo pequeño, de edad preescolar, también sufrió heridas graves en el incidente. La investigación determinó que la explosión fue resultado de un error durante la manipulación del artefacto explosivo. Los otros cuatro implicados recibieron penas de prisión variables por su participación en el hecho. El ataque ha generado conmoción en la comunidad y pone de manifiesto los peligros asociados con el uso de explosivos.
