Una madre vietnamita, Hạnh, enfrenta una doble batalla contra la muerte. Superó una embolia de líquido amniótico durante el embarazo, pero su hijo nació con parálisis cerebral. Ahora, Hạnh ha sido diagnosticada con cáncer, pero su mayor motivación es vivir para cuidar de su hijo. Ella busca mantenerse con vida para poder acompañarlo y brindarle apoyo continuo. Su historia es un conmovedor ejemplo de la fuerza del espíritu humano y el incondicional amor maternal. A pesar de las adversidades, Hạnh se niega a rendirse y lucha por cada momento junto a su hijo.