Investigadores están avanzando en la identificación de los factores que hacen que algunas personas sean más atractivas para los mosquitos. El estudio se centra en el complejo conjunto de compuestos químicos que emanan del cuerpo humano y que influyen en la elección de estos insectos. Si bien se conocía la influencia del dióxido de carbono y el olor corporal, la ciencia ahora explora combinaciones específicas de sustancias químicas que actúan como imanes para los mosquitos. Estos hallazgos podrían ser cruciales para desarrollar nuevas estrategias de prevención de enfermedades transmitidas por mosquitos, como el dengue, la malaria y el Zika. Comprender por qué algunas personas son más susceptibles a las picaduras podría llevar a repelentes más efectivos y personalizados. La investigación busca desentrañar la variabilidad individual en la atracción de mosquitos, considerando factores genéticos y metabólicos.
