Moscú y la región circundante sufrieron el ataque con drones más grande en dos años, según autoridades y medios rusos. El ataque ocurrió durante la noche del miércoles al jueves, con múltiples drones dirigidos a la capital. Una refinería en las afueras del sureste de la ciudad fue impactada. El alcalde Serguéi Sobianin informó que las defensas aéreas rusas interceptaron aproximadamente 180 drones. Las autoridades no han reportado víctimas mortales hasta el momento, pero evalúan los daños materiales. Este ataque representa una escalada significativa en la intensidad de los enfrentamientos en la región. La responsabilidad del ataque ha sido atribuida a Ucrania por fuentes rusas.