Un importante complejo petrolero en las afueras de Moscú, alcanzado por un ataque con drones ucraniano la semana pasada, permanecerá fuera de servicio hasta finales de año. Fuentes indican que los daños sufridos son significativos y requieren reparaciones extensas. La refinería, crucial para el suministro de combustible en la región, procesaba aproximadamente el 10% de la gasolina rusa. El incidente ha generado preocupación sobre el impacto en el mercado energético nacional. Las autoridades rusas han confirmado el ataque, pero minimizado la gravedad de los daños. Ucrania no ha reivindicado directamente la responsabilidad, pero ha incrementado los ataques en territorio ruso en las últimas semanas. Se espera que la inactividad de la refinería provoque ajustes en la producción y distribución de combustible en Rusia.
