La directora de un hospicio infantil en Moscú ha sido detenida por supuestamente difundir “información falsa” sobre el ejército ruso. Los cargos se basan en publicaciones realizadas hace tres años en Telegram, donde la mujer documentó víctimas civiles de la guerra en Ucrania. Las autoridades rusas alegan que las publicaciones fueron motivadas por “odio político”. Este arresto se enmarca en un contexto de creciente represión contra las voces disidentes en Rusia, especialmente aquellas que critican la invasión de Ucrania. La detención ha generado preocupación sobre la libertad de expresión y el acceso a información veraz en el país. Se desconoce el futuro judicial de la directora del hospicio y las posibles penas que podría enfrentar. El caso subraya las severas consecuencias de cuestionar la narrativa oficial del Kremlin.