Moscú interceptó decenas de drones en la madrugada del lunes, provocando la suspensión temporal de vuelos en sus aeropuertos, en medio de una escalada de tensiones. Este ataque se produce pocos días después de un incidente similar contra una refinería de petróleo en la capital rusa. Paralelamente, Ucrania denunció ataques rusos con drones contra buques mercantes, resultando en la muerte de un tripulante egipcio. Además, otros ataques con drones en territorio ucraniano causaron la muerte de al menos cinco personas, incluyendo a tres miembros de una misma familia en la región de Sumy. Las autoridades rusas atribuyen la interceptación de los drones a sus sistemas de defensa aérea. Estos eventos marcan un recrudecimiento de los enfrentamientos entre ambos países.
