Rusia ha condenado enérgicamente un ejercicio realizado por los Países Bajos que simula un campo de prisioneros de guerra con capacidad para 2.000 soldados rusos. El simulacro, cuyo propósito no ha sido detallado por las autoridades holandesas, ha provocado una fuerte reacción por parte de Moscú. Las autoridades rusas consideran la prueba como una provocación y una violación de las normas internacionales sobre el trato a los prisioneros de guerra. El ejercicio ha generado tensiones adicionales en el contexto del conflicto en Ucrania y las relaciones ya tensas entre Rusia y la OTAN. Rusia exige explicaciones sobre el objetivo y el alcance del simulacro. La información sobre este incidente fue reportada inicialmente por RT.com.