El entrenador de Marruecos, Mohamed Ouahbi, atribuye la victoria de su equipo sobre Holanda en la tanda de penales a la motivación recibida de sus millones de aficionados. Ouahbi destacó que este triunfo representa un punto de inflexión para el fútbol marroquí y ha generado un nuevo respeto a nivel mundial. La victoria se produjo en un contexto post-Copa Mundial 2026, añadiendo importancia al resultado. El técnico enfatizó la determinación de sus jugadores y su capacidad para superar la presión. Este logro consolida a Marruecos como una fuerza emergente en el panorama futbolístico internacional. La victoria ha sido ampliamente celebrada en Marruecos y ha generado un sentimiento de orgullo nacional.