La primavera de 2026 en Marruecos se caracterizó por un clima inusualmente variable, con fluctuaciones entre olas de frío tardías, nevadas primaverales y episodios de calor prematuro. Según datos recientes, esta estación se posiciona como la duodécima más cálida desde que se iniciaron los registros en 1981. Esta situación refleja una marcada inestabilidad climática en el país. Los expertos señalan que estos contrastes meteorológicos podrían tener implicaciones significativas para la agricultura y los recursos hídricos. El fenómeno subraya la creciente necesidad de monitoreo y adaptación al cambio climático en la región. La información fue divulgada por Médias24, un importante medio de comunicación económico marroquí.
