El crecimiento económico de Marruecos se situó en un 4,6% durante el primer trimestre de 2026, ligeramente inferior al 5% registrado el año anterior. Si bien la cifra indica una expansión continua, se observa una disminución en el ritmo de crecimiento general. El sector agrícola ha demostrado ser un factor clave de apoyo a la economía, compensando el debilitamiento del sector no agrícola. La inversión ha perdido dinamismo y las importaciones siguen ejerciendo presión sobre el crecimiento. A pesar de este panorama, la economía marroquí mantiene un nivel de actividad sólido. Estos datos reflejan una reconfiguración de los motores de crecimiento en el país.