El debate sobre la representación política de las mujeres en Marruecos resurge ante las próximas elecciones legislativas de 2026. La cuestión ya no se considera únicamente una demanda sectorial o un asunto de derechos de la mujer, sino un indicador clave de la madurez democrática del país. A pesar de los principios constitucionales que promueven la igualdad, la participación femenina en el parlamento marroquí sigue siendo limitada. El artículo de Hespress plantea interrogantes sobre las razones de esta persistente marginalización. Se enfatiza la necesidad de que la representación política de las mujeres se concrete en la práctica, reflejando así los valores democráticos consagrados en la constitución. La consecución de la paridad se presenta como un desafío crucial para el futuro político de Marruecos.