La construcción de una autopista en la región de Draâ-Tafilalet, Marruecos, se ha convertido en un tema central de debate público a medida que se acercan las elecciones legislativas. Residentes, organizaciones civiles y empresariales demandan la mejora de la conectividad en las provincias de Ouarzazate, Rissani, Tinghir, Zagora y Midelt, buscando romper el aislamiento de estas zonas. Esta vez, las reivindicaciones son más fuertes debido al inminente contexto político y la percepción de que promesas anteriores no se han cumplido. La autopista se presenta como una promesa electoral fundamental para los candidatos que buscan el apoyo de la región. El proyecto busca impulsar el desarrollo económico y social de las provincias afectadas. La falta de infraestructura vial adecuada ha sido una larga demanda de la población local. La situación actual intensifica la presión sobre los políticos para que ofrezcan soluciones concretas.
