Un reciente informe del Banco Mundial describe una situación contrastada en el sector agrícola marroquí. A pesar de años consecutivos de sequía que han disminuido la producción de cereales y aumentado las importaciones de trigo, el país ha logrado un notable éxito en la exportación de frutas, verduras y productos del mar. Este desempeño consolida a Marruecos como un actor agrícola y alimentario clave en la región de Medio Oriente y Norte de África. El informe destaca la resiliencia del sector frente a las adversidades climáticas. El éxito en los subsectores de exportación ha compensado parcialmente las pérdidas en la producción de cereales. En general, la agricultura marroquí demuestra una capacidad de adaptación importante frente al cambio climático y la escasez hídrica. El estudio subraya la importancia de seguir invirtiendo en la diversificación y la innovación para asegurar la sostenibilidad futura del sector.