El exministro francés Pierre Lellouche afirma que el reciente flujo masivo de migrantes a Ceuta es una estrategia deliberada de Marruecos para desestabilizar a España. Según su análisis, este evento demuestra el poder de la migración como herramienta política. Lellouche considera que Marruecos envió un mensaje claro a España y, potencialmente, a toda Europa. Esta demostración de fuerza subraya la vulnerabilidad de las fronteras europeas ante la presión migratoria orquestada. El exministro advierte que esta situación podría escalar y afectar la estabilidad regional. Se interpreta la acción marroquí como una señal de descontento y una manera de ejercer presión sobre España en temas de política exterior. La situación en Ceuta representa, en su opinión, una amenaza para la seguridad europea.