La reciente escalada de tensiones entre Irán, Israel y Estados Unidos está obligando a Marruecos a reconsiderar su posición en la región. Países tradicionalmente aliados de Washington y Tel Aviv se han visto vulnerables ante ataques con misiles, evidenciando una nueva dinámica de seguridad. El artículo plantea que Marruecos debe analizar las implicaciones de este conflicto en su propia estrategia regional. La situación actual exige una reevaluación de las alianzas y los riesgos potenciales para el país norteafricano. Se subraya la necesidad de que Marruecos ajuste sus cálculos geopolíticos ante la imprevisibilidad del panorama en Oriente Medio. La vulnerabilidad demostrada por aliados cercanos podría influir en la política exterior marroquí.