El presidente del Consejo de Consejeros, Mohamed Ould Rasheed, destacó el potencial de la región euro-mediterránea y del Golfo para influir en el panorama global actual, marcado por la inestabilidad. Subrayó que este potencial requiere una fuerte voluntad política para lograr una mayor coordinación, integración y desarrollo conjunto. Rasheed enfatizó el papel de Marruecos como puente entre Europa, el Golfo y África. La declaración se realizó en un contexto de búsqueda de alianzas estratégicas y fortalecimiento de la cooperación regional. Se busca traducir las capacidades existentes en resultados tangibles a través de una mayor colaboración. El objetivo final es impulsar el desarrollo mutuo y la estabilidad en las regiones involucradas.
