El gobierno marroquí ha oficializado la regulación de las aplicaciones de transporte, como Uber y Careem, tras años de operar en una zona gris legal. Esta medida busca formalizar el sector, proteger a los conductores y garantizar la seguridad de los pasajeros. La nueva ley establece requisitos específicos para las empresas y los vehículos, incluyendo seguros y licencias. Se espera que la regulación genere más ingresos fiscales y mejore la calidad del servicio. Las empresas deberán adaptarse a las nuevas normas en un plazo determinado. La decisión ha sido recibida con reacciones mixtas, con algunos conductores celebrando la seguridad jurídica y otros expresando preocupación por los costos adicionales.