Brasil y Marruecos empataron 1-1 en su partido inaugural, un resultado que ha generado preocupación en la prensa deportiva brasileña. La actuación del equipo sudamericano ha sido comparada desfavorablemente con la histórica derrota 1-7 ante Alemania en 2014. Aunque la situación no es tan grave, analistas destacan que Brasil mostró momentos de debilidad y falta de solidez. El juego de Brasil recordó, en ciertos pasajes, al de otro equipo vestido de amarillo, sugiriendo una falta de la brillantez habitual. El empate plantea interrogantes sobre el rendimiento del equipo y sus posibilidades en el torneo. La prensa marroquí, por su parte, celebrará el punto obtenido ante un rival de la envergadura de Brasil.