Brasil debutó en el torneo con un empate 1-1 ante Marruecos en un partido que sorprendió a muchos. Marruecos tomó la delantera con un gol temprano de Ismail Saibari, poniendo a prueba a la selección brasileña. Vinicius Júnior logró igualar el marcador para Brasil, evitando la derrota en el primer encuentro. A pesar del empate, Marruecos demostró un desempeño sólido frente a uno de los favoritos del torneo. El resultado envía un mensaje claro sobre su potencial en la competición. El debut brasileño, aunque no fue una victoria, destaca la capacidad de Marruecos para competir a alto nivel. El partido finalizó con un resultado que obliga a Brasil a mejorar su rendimiento en los próximos encuentros.