El equipo de Marruecos debutó en el Mundial 2026 con un empate 1-1 contra Brasil. Este encuentro marca un hito para la selección marroquí, al presentar una alineación con once jugadores nacidos en el extranjero, una situación inédita en su historia. El partido se produce cuatro años después de la histórica participación de Marruecos en el Mundial de Qatar, donde alcanzaron las semifinales, un logro sin precedentes para una selección africana. Sin embargo, analistas señalan que los recientes éxitos no necesariamente reflejan la situación actual del fútbol marroquí. La alineación con un número significativo de jugadores nacidos fuera de Marruecos ha generado debate sobre la evolución y la identidad del equipo nacional. Este empate podría indicar una nueva fase para el fútbol marroquí en su camino hacia el éxito internacional. El partido se desarrolló el domingo, marcando el inicio de la participación de Marruecos en el torneo.