Durante su debut en la Copa Mundial de la FIFA 2026, Marruecos empató 1-1 contra Brasil en un partido que marcó un hito estadístico. Los "Leones del Atlas" se convirtieron en la primera selección en la historia de los Mundiales en alinear, simultáneamente, a once jugadores nacidos fuera de su país de origen. Este hecho se produjo durante la segunda mitad del encuentro, tras una serie de sustituciones realizadas por el cuerpo técnico marroquí. Los jugadores involucrados nacieron en Canadá, Países Bajos, Francia, España y Bélgica, reflejando la diversidad de la plantilla. Este logro subraya la creciente tendencia de las selecciones nacionales a incorporar jugadores con raíces en diferentes países. El empate contra Brasil representa un buen comienzo para Marruecos en un competitivo Grupo C. Este partido quedará registrado como un momento único en la historia de la Copa Mundial.
