Durante la Copa del Mundo 2026, se produjo un hecho insólito en el encuentro entre Marruecos y Brasil. En el partido correspondiente a la primera jornada del Grupo C, hubo un periodo de 24 minutos con una particularidad estadística. Durante ese tiempo, ninguno de los jugadores marroquíes presentes en el terreno de juego había nacido en el territorio de aquel país norteafricano. Este fenómeno resalta la diversidad y el origen de los futbolistas que integran la selección nacional. El evento ocurrió en un momento crítico del enfrentamiento contra el conjunto brasileño. La situación pone de relieve la tendencia actual de contar con jugadores formados o nacidos en el extranjero. Este dato se convirtió en un punto de interés periodístico durante el torneo.