En los últimos años, Marruecos ha experimentado un incremento en la frecuencia de alertas meteorológicas emitidas por la Dirección General de Meteorología, relacionadas con olas de calor, lluvias torrenciales, inundaciones y fuertes vientos. Expertos señalan que estos fenómenos climáticos extremos ya no son eventos aislados, sino una realidad estructural. Esta situación obliga al Estado y a la sociedad a adoptar enfoques proactivos y de adaptación. La necesidad de anticiparse a estos eventos y mitigar sus impactos se ha vuelto crucial. Se enfatiza la importancia de implementar medidas de vigilancia constante y preparación ante la creciente vulnerabilidad del país. La adaptación a estos cambios climáticos es ahora un componente esencial de la planificación nacional.