Marruecos y Brasil empataron en un partido amistoso, destacando la alineación marroquí compuesta íntegramente por jugadores nacidos fuera del país africano. Ningún futbolista en el once titular de Marruecos nació en territorio marroquí, siendo la mayoría de origen francés, español, belga, holandés y canadiense. Esta decisión táctica ha generado debate sobre la representación nacional y la globalización del fútbol. El partido concluyó con un resultado de empate, sin que se especifiquen los goles. La selección marroquí, subcampeona del mundo en 2022, continúa su preparación para futuros compromisos internacionales. Este encuentro sirvió como prueba para evaluar a jugadores de la diáspora y su integración en el equipo nacional. La estrategia del seleccionador marroquí busca fortalecer la competitividad del equipo a través de talento internacional.