El partido en Boston finalizó con un marcador de 1-0 a favor de Marruecos, gracias a un gol temprano de Ziyech a los 70 segundos de juego. Escocia, sorprendida por la rápida anotación, tuvo dificultades para reaccionar durante la primera mitad. Sin embargo, el equipo escocés mostró una notable recuperación en la segunda mitad, organizándose y buscando el empate con mayor determinación. A pesar de sus esfuerzos, no lograron superar la defensa marroquí ni igualar el marcador. El encuentro se caracterizó por un contraste en el rendimiento de Escocia a lo largo de los 90 minutos. La victoria consolida la posición de Marruecos, mientras que Escocia deberá analizar sus errores para futuros compromisos. El único gol del partido resultó decisivo para definir el resultado final.