Una delegación representando a las regiones del sur de Marruecos reafirmó ante la Comisión 24 de la ONU la validez de la propuesta marroquí para la resolución del conflicto del Sáhara Occidental. La delegación destacó los avances políticos, de desarrollo y de derechos humanos en la región. En contraste, se expusieron las precarias condiciones humanitarias en los campamentos de Tinduf. La intervención marroquí buscó contrarrestar las alegaciones del Polisario, enfatizando la legitimidad electoral y el enfoque en el desarrollo como pilares de su propuesta. El evento tuvo lugar en la sede de las Naciones Unidas. La delegación marroquí busca así consolidar el apoyo internacional a su postura en la disputa territorial. El objetivo principal es demostrar la viabilidad de la autonomía como solución al conflicto.
