Marruecos rompió su silencio sobre la crisis migratoria en Ceuta, atribuyendo la situación, en parte, a la desinformación propagada a través de las redes sociales. El incidente ocurrió después de que decenas de miles de migrantes entraran en la ciudad española. Las autoridades marroquíes confirmaron once fallecimientos relacionados con los eventos. Sin embargo, España eleva la cifra de muertos a alrededor de sesenta personas que perdieron la vida al intentar llegar a Ceuta. Esta declaración marroquí representa su primera reacción oficial tras la inusual afluencia masiva de personas. El incidente ha generado tensiones diplomáticas entre España y Marruecos, con acusaciones mutuas sobre la gestión de la crisis. La investigación continua para verificar el número exacto de víctimas y las causas del aumento repentino en los flujos migratorios.