La policía marroquí detuvo a al menos 111 personas el sábado mientras intentaban ingresar a la ciudad española de Ceuta, en medio de un aumento de la seguridad tras llamamientos en redes sociales para una nueva oleada migratoria. Este intento de cruce ocurre dos semanas después de que más de 72,000 migrantes entraran a Ceuta, generando tensiones en la Unión Europea y alimentando discursos antiinmigratorios. Durante el intento anterior, al menos 96 personas perdieron la vida. Los detenidos incluyen 109 migrantes de África subsahariana y dos ciudadanos marroquíes, arrestados cerca de Fnideq, ciudad marroquí fronteriza con Ceuta. Las autoridades marroquíes utilizaron gas lacrimógeno para dispersar a los grupos de migrantes, mientras que la prensa fue expulsada de la zona. España ha reforzado la seguridad en Ceuta con barreras marítimas y más de 500 agentes adicionales.