El Mundial comienza este jueves con Marruecos como uno de los equipos más observados. Tras sorprender en Qatar 2022 con su inesperada llegada a semifinales, la selección marroquí enfrenta ahora la presión de confirmar su nivel. El objetivo principal ya no es destacar en un torneo aislado, sino demostrar que su éxito anterior no fue fortuito. Este cambio de estatus implica una nueva responsabilidad para el equipo. La historia del fútbol ofrece ejemplos de selecciones que han logrado mantener un alto rendimiento a largo plazo. Marruecos aspira a seguir esa línea y establecerse como una potencia mundial.