Tras el partido entre Marruecos y Escocia, el entrenador escocés, Steve Clarke, reconoció la calidad del equipo marroquí y su potencial para avanzar lejos en el torneo. Clarke predijo que Marruecos podría llegar hasta las semifinales, destacando su buen desempeño. El ministro marroquí Ouahbi relató que felicitó a Clarke por el buen juego de su equipo al final del encuentro. A pesar de la admiración, Clarke también señaló que Escocia dificultó el juego a Marruecos. El partido concluyó con una victoria de Marruecos, consolidando su posición como un contendiente fuerte en el Mundial. Este resultado subraya el creciente nivel del fútbol marroquí en el escenario internacional.