Los molineros marroquíes se han comprometido a adquirir entre 15 y 20 millones de quintales de trigo blando de producción nacional antes del 15 de julio de 2026. Este volumen de compra, cercano a un récord histórico para Marruecos, es considerado clave para la posible reanudación de las exportaciones de cereales. La iniciativa busca fortalecer la producción local y reducir la dependencia de importaciones. Los molineros confían en que alcanzar este objetivo permitirá satisfacer la demanda interna y generar excedentes para la exportación. El compromiso representa un esfuerzo significativo para impulsar el sector agrícola marroquí y mejorar su competitividad. Se espera que esta estrategia contribuya a la seguridad alimentaria del país y al desarrollo económico del sector cerealero.
