El artículo de Hespress explora la percepción que tienen los marroquíes sobre los españoles, destacando una visión pragmática que contrasta con imaginarios de exclusión. Marruecos, geográficamente posicionado como un puente entre África y Europa, ha sido históricamente un cruce de culturas, personas y capitales. Esta posición ha resultado en una mezcla cultural significativa y constante a lo largo del tiempo. El texto sugiere que la relación entre Marruecos y España, influenciada por esta dinámica, se caracteriza más por el pragmatismo que por la idealización o el rechazo. Se enfatiza la importancia de comprender esta perspectiva para fomentar una mejor relación bilateral. La identidad marroquí se configura a partir de esta interacción continua con diversas influencias, incluyendo la española.