Tras la victoria de Marruecos sobre Escocia por 1-0, miles de aficionados marroquíes-neerlandeses salieron a las calles de ciudades como Rotterdam y La Haya para celebrar el resultado. Las festividades incluyeron el uso de fuegos artificiales y caravanas de automóviles haciendo sonar sus bocinas. Esta victoria prácticamente asegura a Marruecos un lugar en la fase eliminatoria del Mundial de 2026. Las celebraciones se extendieron durante la noche y reflejan el entusiasmo de la comunidad marroquí en los Países Bajos. Las autoridades locales registraron concentraciones importantes de personas en diversas áreas urbanas. El ambiente fue festivo, aunque se reportó el uso de fuegos artificiales. Este triunfo representa un hito importante para el fútbol marroquí y su afición.
