Con el inicio de la temporada de comercialización de tomate en Francia, las críticas de los agricultores franceses sobre las importaciones marroquíes han disminuido. Anteriormente, los productores franceses acusaban a Marruecos de prácticas desleales que perturbaban la competencia. Esta situación coincide con la implementación de un acuerdo entre la organización francesa "Interprofession des Légumes" y asociaciones de productores y exportadores marroquíes. Los detalles específicos del acuerdo no se detallan en la fuente, pero parece estar destinado a mitigar las preocupaciones sobre la competencia. La llegada del tomate marroquí al mercado francés ha contribuido a calmar los ánimos entre los agricultores. El acuerdo busca establecer una relación más equilibrada en el comercio de tomates entre ambos países.