La política marroquí experimenta un creciente interés de figuras del ámbito deportivo, especialmente del fútbol, ante las elecciones legislativas de 2026. Varios nombres reconocidos del deporte han anunciado su candidatura a cargos en el parlamento, buscando capitalizar su popularidad y credibilidad deportiva para obtener votos. Este movimiento se observa con especial atención, reflejando una nueva tendencia en la que el deporte se utiliza como plataforma para la incursión en la política. Entre los candidatos destaca Mehdi Bensaïd, un ministro con vínculos fuertes con el deporte. Los comicios del 23 de septiembre prometen ser un campo de batalla donde la “espíritu deportivo” se traducirá en estrategias políticas. Se espera que la experiencia y el renombre de estos candidatos deportivos influyan en el panorama electoral.