El partido PPS (Partido del Progreso y el Socialismo) ha intensificado su crítica al gobierno en varios frentes, incluyendo el aumento de los precios de los combustibles y la gestión de la refinería Samir. El partido denuncia la negativa del gobierno a establecer un tope a los precios del combustible y exige la transferencia de los activos de Samir al Estado. Asimismo, el PPS promete continuar presionando en la investigación parlamentaria sobre las ayudas otorgadas al sector ganadero. Estas acciones demuestran una creciente tensión entre el PPS y el gobierno actual. El partido también ha manifestado su preocupación por otros temas, aunque el comunicado se centra principalmente en las cuestiones económicas mencionadas. La reunión del buró político del partido tuvo lugar el 23 de junio, donde se delinearon estas estrategias de oposición.