El Rey de Marruecos instó a convertir las ciudades en motores de justicia social durante el Congreso Mundial de las Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU), celebrado en Tánger. El mensaje real, transmitido por el Ministro del Interior, Abdelouafi Laftit, enfatizó la necesidad de una administración pública territorial basada en la proximidad, la equidad y la eficiencia. Se destacó que el acceso a los servicios básicos debe ser un derecho fundamental de todos los ciudadanos, independientemente de su lugar de residencia o condición social. La intervención real subraya la importancia de reducir las desigualdades territoriales y sociales a través de políticas urbanas inclusivas. El monarca abogó por una gestión local que priorice las necesidades de los ciudadanos y garantice la igualdad de oportunidades. Esta declaración reafirma el compromiso de Marruecos con el desarrollo urbano sostenible y la justicia social a nivel local.