Una familia de Rabat que visitaba Larache vivió momentos de angustia cuando su bebé de 14 meses requirió atención médica urgente. Dos clínicas privadas se negaron a atender al niño por la ausencia del especialista correspondiente en horario nocturno. Esta situación causó gran indignación entre los padres, quienes se vieron forzados a buscar ayuda en un hospital público. El hospital público intervino para proporcionar la atención médica necesaria al bebé, salvándolo de una situación potencialmente grave. El caso ha generado debate sobre el acceso a la atención médica y las diferencias en el servicio entre instituciones privadas y públicas en Marruecos. Este incidente subraya la importancia de garantizar la disponibilidad de servicios de emergencia para los más vulnerables.