Datos nacionales revelan que la familia sigue siendo el principal soporte para los adultos mayores en Marruecos, a pesar de la creciente concienciación sobre el abuso a esta población. Tradicionalmente, la sociedad marroquí considera a los ancianos como un "tesoro del hogar", basándose en valores éticos y religiosos que condenan el abandono o la negligencia. El estigma social asociado a institucionalizar a los mayores persiste, vinculándose incluso con la vergüenza. La publicación de estos datos coincide con el Día Mundial de Concienciación sobre el Abuso a las Personas Mayores, generando un debate sobre la protección y el bienestar de este grupo vulnerable. Aunque la concienciación sobre el abuso está aumentando, la familia continúa desempeñando un papel central en el cuidado de los ancianos marroquíes. La información proviene de una fuente periodística marroquí, Hespress.